A otro perro con ese hueso

¿Existen hombres buenos?
Existen.
¿Tenemos la suerte o el privilegio de conocerlos?
Sí, y nos sucede todo el tiempo. El problema es que los conocemos y en la mayoría de los casos, no optamos por ellos.
Y sin embargo, nos quedamos con los que defienden derechos sin adquirir obligaciones, con los que huyen de los compromisos porque les gusta todo de a gratis, los que quieren sentirse seguros pero no brindan seguridad, aquellos que quieren todo sin entregar nada.
Maldita costumbre de elegir a los que usan frases trilladas, a los que tienen actitudes encantadoras (con todas), a los que se saben los guiones de conquista de izquierda a derecha y viceversa.
Algunos ejemplos aquí abajo:
1. Te dice que te quiere, que le gustas, que se muere por ti, hasta que le comentas en el muro y te ignora por completo.
2. Que pronto irá a verte, que ya te visita, que está revisando su agenda, pero te aseguro que ni comprándole el pasaje lo verás llegar.
3. Que recién ha terminado una relación, que está listo para empezar de nuevo. De pronto te encuentra, te pide consuelo, moquea en tu hombro,  y cuando realmente lo ha superado todo, se marcha. Ya sea, para volver con la ex, o para estar con alguien más, que no se parece a su madre, como tú por ejemplo, que decidiste curar sus heridas, para verlo volar muy lejos. Entonces, hombres por favor, lloren si tienen que llorar y luego, después, mucho después, buscan a alguien con quien enamorar. Y a mi género, pedirle que deje de hacer uso de su instinto sobre-protector con hijos que no han parido.
4. Ni qué decir de los que pasan toda la noche mirándote, coqueteando desde el otro lado de la barra, imposible verse poco atractivos si van detrás de alguien, es la forma que tienen de alimentar el ego, mientras tú buscas un papel para anotar el número telefónico que jamás te va a pedir. Si quieres centrar tu atención toda una noche, un libro es la mejor elección.
5. Suele pensar que es el único que tiene 100 ventanas de chat abiertas, diciéndole lo mismo a todas, lo que no sabe, es que él es, una de ésas 100 ventanas para ti. Todos tenemos los mismos derechos, que no se te olvide.
6. Se ofende si alguna vez, al sentirse correspondido te ve salir con alguien más. Y todo porque no se decide a nada contigo. Entonces, si hay alguien más, es porque sabes bien, que aunque quiera hacerte creer que tienes exclusividad, no es verdad. Por lo tanto, no hay nada más que explicar.
7. Se la pasa bien contigo, no hay una mujer más linda y divertida que tú, pero por favor no lo vayas a etiquetar en ninguna red social. Caso contrario, prepárate para correr el riesgo de decepcionarte, porque la foto jamás aparecerá en su muro.
8. Te saluda por todos los medios que tiene, eso sí, sin dejar huella y de forma privada, solamente tú y él saben lo que hay entre ustedes, porque así es mejor (para él), que sea un secreto, hasta que todo se ponga más serio, quizá en unos 10 años más o menos. Tan discreto que es, pero que público e impúdico se hace cuando le conviene.
9. Que tiene una relación que da lástima, que no es feliz, que está cansado de ella. Sin embargo, sobre la triste historia de amor, su novia no tiene conocimiento, es ajena al terrible sufrimiento del varón que la acompaña, él guarda el secreto mientras despierta con ella en la cama.
No quiero escribir 10 ítems, no quiero que se vea forzado, que se quede en 9 para que parezca natural y menos feminista de lo que es.
Me hago responsable de toda la numeración, pero no de toda la experiencia.
Apuesto a que algunas historias se te hacen conocidas, pero apuesto sobre todo, a que ya no sufres de ceguera auditiva, que cuando encuentras a uno de los cuentistas, lo pasas de largo y sin mirarlo.
Hoy solo quiero compartir contigo, algunas historias de terror, de esas que nos encantan, para que aprendas a decir: a otro perro con ese hueso.

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