¿Cómo fue que empecé a escribir?

En el plan educativo de mi generación, la opción de viajar, de vivir sola o de estudiar en el extranjero, no estaban en la lista.

Fui educada para el matrimonio y aprendí muchas cosas domésticas para llevar una vida matrimonial exitosa, esto no debe ser razón de crítica porque la educación es generacional, así educaron a mi madre, a la madre de mi madre y así hasta llegar a los inicios de mi árbol genealógico.

Pero el destino y el ser universal en el que confío plenamente, me tenían preparada una hoja de vida totalmente diferente, así a meses de casarme, mi compromiso de rompió, fue uno de los momentos más difíciles de mi vida, pero fue el momento que me impulsó a cambiarlo todo (absolutamente todo).
Cambié mi residencia, cambié de trabajo y como todo cambió, inevitablemente cambié yo también.
Entonces decidí pasar mi momento de duelo en Brasil, digo yo, si iba a estar triste, iba a estar triste en cualquier lugar, porque dicen que no importa a dónde vayas, todo lo que llevas en el corazón lo llevas contigo.

Alguna vez me dijeron: así también quiero sufrir yo.

Entonces fue Brasil el país que me quitó los miedos, pero sobre todo el país que me ayudó a reconstruir algunos sentimientos. Fueron días difíciles, con decisiones importantes, pero en todo momento me acompañó mi actitud determinante y desde entonces, la vida me ha brindado miles de oportunidades.

Fue un viaje diferente, el primer viaje fuera de mi país, un viaje que me ayudó de muchas formas. Durante el tiempo que duró mi relación no fui a ninguna parte porque fue mi elección, porque estaba enamorada y porque no había crecido lo suficiente, porque crecer es un regalo de viajar.

Aprendí a conocerme, descubrí que me gusta la soledad y que no es tan terrible como dicen, me hice valiente y empecé a viajar sola, empecé a escribir porque me ayudaba a comprender muchísimas cosas que nadie podía explicarme y el resultado de ello es mi libro #DespuésDeTi.Nada me habría sucedido si es que el desamor no hubiese tocada mi puerta, lo habría preferido de otra forma, pero así como pasó, así lo asumí, así lo viví, así lo superé y hoy vivo agradecida porque perder a veces significa ganar.
Llevo viajando casi 10 años y mi blog de viajes es testigo de ello (www.amediamochila.com). 
Hoy es mi deseo que a través de mi historia puedas reconocer todas las oportunidades que la vida tiene para ti, por favor decídete a ser feliz.

¡Buena Vida!

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.