Deja en paz al futuro

La he conocido como se conoce a la gente bonita, sin planearlo, sin prestarle demasiada atención al día, concentrada en el camino, en las largas horas bajo el sol, porque era uno de esos días en los que uno decide ir a la naturaleza para pedirle permiso y treparse en ella.

No han sido de esas largas charlas, pero lo interesante de interactuar con las personas es que no importa el tiempo que pasas con ellas, importa si ese espacio es realmente de los que te permiten aprender o transmitir lo que habita en ti.

Hablábamos de lo que suelen decir de las relaciones largas, que a veces no se concretan (no es una regla general), pero suele suceder (inexplicablemente) que ese compañero de tantos años deja de tener sabor a miel, comentábamos de sus 7 años de romance y de que el matrimonio le tocaba la puerta hace mucho, pero ella había decidido no casarse hasta confirmar que  podía ser madre.

Me dijo: “Conociéndolo, él querrá un hijo propio, y hasta que no me asegure que es posible, no quiero casarme” y me vi en ella, no bajo las mismas circunstancias, pero si bajo el mismo pensamiento. Hace tanto de eso, de ese sentimiento de sobre-protección, de evitar culpas sobre los demás, de no castigar a las personas con lo que no puedo ser o no puedo dar.

Hace tanto que soy feliz sin pensar demasiado en la certeza de lo que dice la gente, les creo y punto, asumo que siendo adultos saben lo que quieren y no coloco ni un poco de sabor a duda en mi mente.

Ya no pretendo ser el super héroe de nadie, eso me ha regalado paz, me ha dejado en el mismo rincón de siempre pero tan solo con mis preocupaciones sin cargarme las del resto, sin echarme sobre los hombros responsabilidades ajenas, sin asumir que puedo con más de una vida, la mía.

Es lo que le dije a ella. Él sabe que tienes complicaciones para concebir, a pesar de eso quiere casarse contigo, sabe bien los riesgos que corre, sabe bien que puede estar renunciando a algo que quiere mucho y no le importa, entonces ¿porque te preocupas por cuestiones que él te hace creer que entiende perfectamente? ¿De qué quieres salvarlo? Si él se entrega a la posibilidad de no ser padre, ¿porque simplemente no te enfocas en lo que él dice y no en lo que tú crees que esconde? Confía en que él sabe lo que quiere y quédate si te pide que te quedes, confía en ti, confía en que pueden amarte, siendo madre o no.

Le pedí (como te pido a ti) que deje en paz al futuro, que no se condicione por lo que cree que pueda suceder, que  no es tan sencillo pero se puede, que no sea obstinada con sus corazonadas, que no sea aliada de sus intuiciones, porque no sabe, nunca se sabe.

Puede que él quiera un hijo luego de unos años, puede que te brinde alternativas, puede que te deje, pero pase lo que pase, tú siempre debes recordar que si se equivocó no fue a costa de tus mentiras, fue porque creíste que él podía, y si acaso en el camino te demuestra que no puede, entonces suelta, no te aferres, deja ir, empieza de nuevo, empieza siempre.

Si vas a cometer errores que sean después de confiar, de ser sincera, de creer, de apostar, por lo menos sabrás que tú hiciste tu parte y quizá la de ambos, pero lo hiciste, te la jugaste y si queda emprender viaje, te prometo que no te pesará la maleta, te prometo que no habrá nada por lo que te arrepientas, no existirá el limbo en el que muchos viven, aquel lugar en medio de todo, en medio de la nada, en el que el “hubiera” sobrevive para atormentar a la gente, mi consejo es que por ninguna razón te sometas a estar allí, yo te prefiero herida por valiente, que arrepentida por cobarde.

Deja de preocuparte por los demás, entiende como ciertas sus promesas y confía en los ofrecimientos de quienes te aman.

Recuerda: Hay decisiones que valen todos los riesgos, amores que valen nuestra confianza, personas que merecen salvarse, heridas que no pueden evitarse y oportunidades que no deben rechazarse.

¡Ve y haz lo tuyo! ¡Ve y sé feliz!

4 thoughts on “Deja en paz al futuro”

  1. Hola! Tus escritos y tu forma de entender la vida me tienen enganchada, no puedo dejar de leerte. Sobre este tema, quiero opinar, ya que lo estoy viviendo muy cercano. Tus palabras tienen mucha razón y mucha verdad. Yo he sido valiente, me ha costado tiempo verlo y entenderlo, pero al final saque la fuerza necesaria para luchar por algo que realmente merecía la pena, algo que yo amaba y no podía estar siempre a la sombra. Decidí salir a la luz y pensé en todo lo que esto supondría, no voy a decir que es fácil, tienes que tener mucha voluntad propia y una vez que te enfrentas y no consigues lo que sentías, tienes que sacar fuerzas de todo tu ser para volver a levantarte, sacar positividad y mirar la vida desde otro punto de vista. Y aunque una tristeza enorme se mete en tu ser, quiero recalcar, que a la vez sientes una paz interior tan grande (de haber hecho lo que sentías, lo que tu corazón te decía) que sientes como todo se calma, empiezas a sacarle el jugo a todo lo vivido. Y sí, hay mucha tristeza por todo lo que pierdes, pero también hay alegría en los días. Con todo esto saco de conclusión: que lo mejor en la vida es tener una conciencia tranquila.
    Saludos

    1. Hola Sara, que bueno encontrar tu mensaje a la mitad de la noche, leerte me anima a desvelarme un poco más. Y sí, muchas de las cosas dependen de la voluntad que uno tiene para ser feliz. Lleva tiempo comprender que todo lo que soñamos depende de quiénes somos frente a las circunstancias que se nos presentan, pero lo importante es que ese momento siempre llega. Me alegra que hayas tomado la decisión de hacer lo que querías hacer, al margen de los resultados, estoy segura que si no fue como querías, fue lo que tenìa que ser, y aunque creas que perdiste, ganaste tiempo y el tiempo tiene un valor que nadie puede pagar. Recuerda que si ya decidiste ser una guerrera, es preciso seas muy valiente de aquí en adelante. Besos.

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