Jaque Mate

Todo el tiempo mientras vivimos o mientras existimos (vivir sin sentido) tenemos que tomar decisiones.

La vida es como una tablero de ajedrez, depende que pieza decidas ser para saber de qué forma puedes moverte, ya nos gustaría vivir sin restricciones como el rey, pero eso no es posible y aunque puede sonar terrible, lo positivo es que en este juego de vivir siempre tendremos quien nos cuide un poco.

Las elecciones se encuentran en cada recuadro de la tabla en la que nos movemos, a veces son blancas opciones, a veces oscuros momentos, pero de ninguna manera es un juego estático, mientras tú vas avanzando hay otros que avanzan contigo y también hay quienes deciden retroceder.

Cada quien decide qué juego desea hacer respetando las reglas para ayudarnos un poco, para no salir del tablero, para no ocupar los lugares ajenos, para no ser piezas que no somos, para no saltarnos recuadros y perdernos momentos o para no pasar de largo hasta el otro extremo, las reglas que nos orientan suelen ser bendiciones que no podemos rechazar.

Puede que un mal movimiento te ponga al filo de la muerte, puede que te sientas seguro avanzando recuadro por recuadro y de pronto y sin notarlo la vida te pone en Jaque Mate. El médico dijo:  Hay que hacer una Biopsia, nunca me sentí tan asustada, nunca sufrí una noticia tan sola, nunca pedí nada más que vivir, ni siquiera pedí que fuese mentira, pedí que tuviese solución, pedí alternativas de lucha.

Fueron los 10 días más intensos y llenos de insomnio que alcancé a tener hasta hoy, pensaba en todo lo que me faltaba hacer, pensaba en que si no había solución entonces haría una lista de prioridades y que si las tenía (opciones) entonces iba a ponerme en pie de lucha, pensaba en todo el tiempo que desperdicié con las personas equivocadas y en todas las cosas que no hice por miedo, pensé en quien me sufriría más y en quien me olvidaría pronto, pensé en aquel que me dejó más de lo que le pedí y en quien invertí menos de lo que merecía, pensé en que debía dejar de odiar a quien odiaba en ese momento por si tenía que dejarme atrapar por la muerte, pensé en todo lo que me fue posible mientras se me terminaban los días para escuchar las novedades que tenía mi cuerpo para mí. Entonces recordé que nunca elegimos sufrir, pero siempre elegimos a quien nos hace sufrir, mi paso por este momento me lo dejo en claro.

Callé porque existen cosas que a veces no es necesario compartir, propagar tristezas y preocupaciones no es mi especialidad, además lo único que cambia un resultado es la fe con que vives el tiempo de espera (estoy convencida de esto).

No había cáncer, pero para no  correr riesgos era preciso operar. Entré al quirófano pensando en otras mil cosas sin dejar de agradecer que la situación fuese más liviana de lo podría ser, jamás pregunté porque estaba allí, yo tenía las respuestas que cualquiera en mi lugar habría querido obtener, lástima, con todo tan resuelto no era posible victimizarme.

Me recuperé pronto, asistí a los controles y de cuando en cuando (como hoy) recuerdo que debo tener cuidado, porque un día de estos la vida podría ponerme nuevamente en la misma situación, la vida podría ponerme al filo del tablero o en el centro pero en Jaque Mate otra vez, pero ahora sería diferente, porque después de aquellos días, me hice consignas muy fuertes:

  1. No perder el tiempo con quien se vive dos recuadros hacia atrás y uno hacia adelante.
  2. Prepararme para no pensar (otra vez) en todo lo que no hice, sino para recordar todo lo que logré hacer, quiero que me falte tiempo pero que nunca me falte ánimo.
  3. Si tengo otros 10 días no quiero que sean de insomnio, es mi deseo que estén plagados de sueños.
  4. Conocer a todas las personas que la vida me ofrezca, sin permitir que se queden conmigo bajo promesas que no pueden cumplir, a la menor provocación de incumplimiento debo marcharme, ya me he dejado ir en cuerpo y alma y me ha costado recuperarme para soltarme otra vez con tanta facilidad. No quiero.
  5. No estar en donde no deseo estar, no llenar espacios en donde me sienta ausente, en donde no me halle, en donde se extravíe mi mente.
  6. Convencerme por cuenta propia de que NO es posible alcanzar algo, pero jamás a través de experiencias ajenas.
  7. Dejar de pensar en “ganar” en el tablero de la vida, de ahora en adelante me preparo para el Jaque Mate, para perder la vida un algún día, después de haberla disfrutado por años.

Las personas creen que la vida me ha cambiado porque amé y me fallaron, que empecé a vivir cosas diferentes por decepción o porque tengo miedo de enamorarme nuevamente, que no quiero tener hijos porque digo que disfruto de mi estado de vida actual y  que me escudo diciendo que soy feliz (porque creen que no es verdad), pero después de todo,  la gente cree lo que quiere creer, lo cierto es que (sin ser madre) considero que la única persona que puede cambiarte la vida completa y extraordinariamente, es un hijo, jamás un ex novio.

Muévete en el tablero de la vida, reconócete como pieza fundamental, no desconozcas las reglas, no tengas miedo de avanzar, prepárate constantemente para los Jaque Mate, puede que no sean definitivos pero convenientemente te hacen intrépido, sagaz, fuerte y sobre todo sabio, aprende a moverte sin pensar demasiado pero sin dejar de pensar también, aprende que si no te mueves para no correr riesgos entonces siempre serás parte del juego aunque jamás hayas jugado.

¡Tú decides!

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