Me quedo conmigo

Le pides calma a la persona equivocada, le pides calma a quien vive la vida con vehemencia, con frenesí, con ímpetu y que tiene sesgos de serenidad sólo en los días de rutina, que aunque no son extraordinarios tampoco dejan de ser especiales.

¿Acaso se pude pedir al mar que deje de moverse? ¿Acaso se puede pedir a las cataratas que dejen fluir? No, no es posible, no es lógico, no es justo.

Nadie puede restarle su naturaleza a nadie, el tiempo y yo hemos establecido una sana competencia, quizá me he acostumbrado a perder porque siempre me pasa de largo, pero no por eso dejo de intentarlo, no por eso me doy por vencida. El va siguiendo y yo trato de no perderlo de vista ¿Puedes notar que le suma años a la gente y justo a tiempo les quita la vida? Entonces ¿Porque me pides calma? No me conoces, yo no quiero sentarme a esperar nada, yo quiero disfrutarlo mientras lo voy viviendo, yo quiero muchas cosas que no puedo tener y quizá tú seas una de ellas.

No renuncio a ti, renuncio a mis insatisfacciones para contigo, renuncio a mis días de pedir cosas que puedes dar pero comprendo bien que no sea yo motivación suficiente, yo podría dar más, pero ya he dado todo por muchos, por aquellos que al final de cuentas se han ido, no me es posible resistir perder a alguien más, entonces no es tu culpa, tampoco es culpa mía, es culpa de los que ya no están en mis días.

Yo quiero ir a prisa, pero tú requieres tiempo, yo he intentado ir a tu paso pero no puedo, no siempre entiendo que toca pisar con el pie derecho. Y acostumbrada a mirar hacia adelante, contigo me siento obligada a observar el camino para ir a tu ritmo, entonces me concentro tanto que me pierdo de todo aquello que me mantiene viva, me pierdo de otras personas, me construyo compromisos que no tengo y me imagino escenas que no existen, mientras tanto me dices con simplicidad que hay mucho por andar.

No quiero ser cruel, pero he caminado más que muchos, más que tú incluso, quizá sea ésa la mayor diferencia entre nosotros, quizá sea necesario que hagas el camino por tu cuenta para que entiendes que el tiempo nos cae encima siempre, entonces para cuando desees tomar mi mano ya será tarde y suena triste pero a veces no alcanzar a alguien es una bendición.

Son tiempos de decisiones que no me cuestan, ya he pagado el precio de pensarme ciertas cosas que no eran necesarias reflexionarlas.

Entonces, por todo lo que te digo, HOY de decidido que me quedo conmigo!

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