No estoy sola, estoy conmigo

Y te encuentras con el tipo N° 5,000 que empieza el cuestionario:

1. ¿Y eres soltera? Si.
2. ¿Y porque estás sola? No hay una razón específica, es mi estado de vida.
3. ¿Y hace cuánto? Algunos años.
4. ¿Pero quiere casarse y tener hijos? No lo pienso, si sucede seré feliz, sino sucede, tengo la plena seguridad de que también seré feliz, ahora lo soy y no tengo hijos ni esposo.
5. Ahora está joven, pero un día estará sola, ¿quién la va a cuidar? Como hasta ahora, Dios.
6. ¿O es lesbiana? Y cree que morir de la risa lo hace verse inocente y menos idiota. Que me hace creer que es una broma para no ofenderme, aún cuando no es una ofensa de ninguna manera.
No lo soy, si lo fuera lo diría, sin embargo, no es algo que a usted deba importarle.
Estar sola no es una decisión, uno no despierta diciendo: Seguiré sola, uno aprende a no llenar los espacios de la vida con personas irresponsables y egoístas. No se trata de si he conocido o no buenos chicos, sino de haber conocido a alguien que me robe el aliento con una simple conversación, que me robe una sonrisa con un chiste alturado e inteligente. Porque de la boca rebosa lo que hay en el corazón, entonces eres lo que dices a veces y otras eres lo que haces y en la mixtura e incoherencia, he decidido que voy a esmerarme por aprender de mis errores. Que no se trata de no sufrir, se trata de no sufrir más de la cuenta.
No nací feminista, pero he tenido que alimentarlo en la misma medida en la que una se rodea del machismo.
Perdón por no ser dependiente.
Perdón por no experimentar carencia de afecto.
Perdón por no sentir necesidad de compañía.
Perdón por no ser lesbiana para satisfacer su profunda necesidad de explicaciones.
Perdón por disfrutar de mi soledad en las narices de su incredulidad.
Perdón por no ayudarles a entender lo que no es problema de nadie, porque en realidad no hay problema alguno.
Perdón por no crear historias para saciar su curiosidad.
Perdón por no admitir traumas que no tengo.
Pero sobre todo, perdón por mentir al disculparme por cosas que realmente no lamento.

No te preocupes por mí, no estoy sola, estoy conmigo.

3 thoughts on “No estoy sola, estoy conmigo”

  1. Y eres una gran compañía, eres bastante divertida y groseramente sonriente. Me alegra que ayas encontrado en tu imagen esa compañía que evita que sientas soledad.
    Janice, espero que Dios premie tus luchas heroicas, tus días de sacrificio y tu grandes ganas de vivir… Me gustó mucho: No nací para querer, sino para amar.

    1. Si existe algo que realmente me hace feliz, es que las personas que quiero, aprecien lo que hago (aunque no lo haga bien :P) y se tomen ese tiempo de leer y de escribirme. Sabes que te quiero mucho, que eres mi hermano y que no importa donde estemos, siempre puedes contar conmigo y que es preciso cuides de ti para poder estar contigo también por mucho más tiempo para compartir.
      Abrazo fraterno mi querido Nino!
      Pd. Me alegra que te guste lo que escribo 😀

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