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El miedo es una opción

“El peligro es real, pero el miedo es una opción” (Película: Después de la tierra)
Y en todos los aspectos de la vida se aplica. No nos lanzamos a nuevos proyectos, no dejamos de amar a quien nos humilla, no soltamos a quien nos resta.. y todo, por miedo!! Cuando lo peor que nos puede suceder, es sufrir. Suena sencillo, no lo es. Pasar por el dolor es complicado, terrible e incomprensible, no hay medicina, pero tampoco ETERNIDAD.

¡Nunca más!

Te has posado en la palma de mi mano, cubriendo las líneas de mi destino, haciéndome ver que no está escrito, sino que se hace en el camino, he cerrado el puño, te he visto volar, no me asusta tu espíritu de libertad que pregonas por donde vas, perderte es algo que puedo aceptar porque hace mucho que estoy donde quiero estar. Ya no voy detrás de nadie, nunca más. Ahora, si quieres te puedes quedar y con seguridad tendrás lo que no has visto en nadie más, si te vas, puedes convencerte que es la última vez que vas a verme. He crecido en pensamientos, he madurado en actitudes, he adquirido la seguridad de marcharme sin pensarlo dos veces, menos si quien me retiene no sabe lo que quiere. Cuando lo descubras estaré sentada a tu costado, lejana a tus días, intocable a tus promesas, invulnerable a tus palabras, entonces buscarás nuevos senderos y cuando lo hayas logrado, existirá un día al menos que resientas el hecho de haberme dejado ir, y será  ese minuto de cuestionamiento el que me otorgará la importancia que hoy no tengo.

Sufrimiento que libera

Que quede claro, el amor no lo justifica todo, que sea el pretexto que se necesite para seguir en el camino equivocado, eso es otra cosa. En dónde se ha visto que, por amor te quedes sin dignidad, te sometas a la humillación, te escondas de la realidad, aceptes lo poco que te dan y además te hagan creer que es lo que te mereces. Cuando es amor, es fácil identificarlo, cuando no lo es, es difícil aceptarlo, pero no es imposible dejarlo. Podría listar un sin número de cosas para identificar el amor, simplemente porque las he vivido en la entrega que se me ha permitido. Para mi, existen dos tipos de sufrimiento, el que nos aprisiona y el que nos libera. Dejar ir a quien amamos porque dice lo que no hace, nos permite sufrir por un período de tiempo que en determinado plazo encuentra su fin, pero nos ofrece la libertad de conocer a quien nos ame de verdad, de soñar con aquello que siempre quisimos y que por poco nos hacen creer que no existe. Sin embargo, permanecer con quien nos quiere pero no ama la persona que somos, nos condena, cada día, nos somete a la hambruna emocional, nos hace raquíticos en el amor, luego decimos que estamos a dieta cuando no podemos explicar que ésa persona no esté cuando más lo necesitamos. No olviden que el corazón en cuestiones de amor, se parece mucho al estómago, cuando está acostumbrado a comer mucho, no se sacia con menos.

¿Quién es un Hombre?

Me pregunto quién nos quita y quien nos da SEGURIDAD? Quién tiene la capacidad de mermar nuestra autoestima? Con o sin nuestro consentimiento. A veces puedo notar que hay quienes suelen caminar de la mano de quien supongo dicen amar, entonces cuando pueden mirar a alguien más sin reparos lo hacen. El problema es que eso ha hecho que nosotras tengamos que sentirnos en competencia todo el tiempo, nos miran ellos y nos miran ellas de pies a cabeza, pensando imagino: Si nos merecemos la atención. Alguna vez me han hecho sentir de ese modo, menos que muchas, más que ninguna, sin previo aviso y sin delicadeza. Entonces en el tiempo, entendí que el problema no está en que si creemos lo que nos hacen creer, el problema está en que ellos no tienen los medios para hacernos sentir mujeres maravillosas, aún cuando lo somos y lo vea medio mundo, carecen del sentido de protección, pero no le digas eso a un hombre, no le gusta escucharlo. No es más macho el que para la olla, el que compra el carro, paga la casa o los servicios públicos. Y como consecuencia de sus carencias, logran perdernos!! Hombre es aquel que te hace sentir una mujer segura, capaz de ir por las calles sintiéndote irremplazable!! Hombre es aquél que puede ganarse la envidia de los demás por caminar de tu lado!! Hombre es aquél que tiene temor de perderte, de imponer su presencia para hacer notar que el te conoció primero!! Y dicho sea de paso, espero conocerlo. Dice Sor Glenda: Que Dios no te hace desear lo que no te va a dar… si Dios te hace anhelar algo es porque te lo va a regalar. No desesperar es la muestra de que nos fiamos de sus promesas.

Amar se aprende amando

He visto a quienes se preguntan: Si soy bueno ¿por qué estoy solo?  Yo diría que es porque haz amado poco.  Amar a una sola persona, no cuenta.
Se aprende a amar, amando. Como todo en la vida, lo importante es la práctica. Entonces si no me ejercito en el amor ¿cómo puedo alcanzar la perfección? Amamos a quienes nos conviene amar, somos egoístas e interesados, si me quieres, te quiero, sino, no. ¿Qué sacrificio existe allí? ¿Y además esperamos recompensa? Sí que somos complicados. El dolor por el que pasamos, debe ser efímero, luego sanamos y estamos preparados para volver a amar. Lo que es peor, pensamos que lo que nos ha pasado es una regla general, que no hayamos elegido bien no significa que los demás tampoco saben elegir. Dejemos de esparcir nuestros malos momentos, porque son NUESTROS. Empecemos a amar, y a quienes están en proceso de sanar, tómense todo el tiempo del mundo.
Sino sanamos bien, volveremos a recaer.

Cosas inevitables

Mientras espero que deje de llover, pienso: ¿Cuántas veces pequeñas cosas como éstas, han detenido mi paso? Como si mojarse fuese tan malo. En realidad no lo es, solo quiero evitarlo mientras sea posible, sin embargo, existirá el momento en el que tendré que decidirme a salir, la lluvia podría tomar horas. Y con seguridad, tarde o temprano, el momento de ir en busca de mi destino llegará. Un buen amigo me dijo con toda certeza: “Existen cosas inevitables en la vida, todo lo que debe pasar, pasará, no existe modo de detenerlo”.
Hay decisiones que deben tomarse aún cuando siga lloviendo, aún cuando nos asusten los truenos, aún cuando la única luz que se ve en el cielo dure menos de un segundo y nos llene de miedo.