Un Mundo Nuevo

Todos tenemos la capacidad de crear el mundo en el que deseamos vivir, no existen fórmulas ni recetas mágicas, todo radica en la actitud que le pongas a los días, en la capacidad de cambio que desarrolles, en los conceptos de vida que manejes, solamente así lograremos restarle espacio al sufrimiento.

Deja de amoblar espacios para las tristezas y las nostalgias, vas a sentirlas, claro que sí, no eres un robot, pero deja que pase, deja que te roce sin permitir que se quede, hay una gran diferencia entre las personas que rosan tus días y aquellas que tocan tu vida, aprende a distinguirlas, no consientas reflexiones sobre el tiempo que inviertes con las personas, de lo contrario cargarás arrepentimientos si las cosas no han resultado como esperabas.

Muchos creen que 5 o 6 años de una vida compartida, mezclada, entrelazada con otra vida “es toda una vida”, nada de eso, es un espacio de todo lo que tienes por vivir, considera que la suma de años siempre encuentra razones en los buenos momentos, pero que si ellos no existen o se desvanecen, entonces REALMENTE estarías perdiendo el tiempo.

No entiendo bien en qué dirección va el mundo. Buscan salidas mientras se encierran, quieren cerrar círculos y no entienden que no hay que cerrar, hay que romper, piden a otros lo que depende de sí mismos, esperan que las personas que los lastiman se marchen porque son ellas quienes no encuentran el valor de hacer la maleta e irse, lloran por las flores que no llegan como si no conocieran una tienda en donde las vendan. No, realmente no entiendo.

Observo a quienes desean un cambio y aplaudo por ello hasta que las palmas se me enrojecen y el cambio no se hace. Siempre me dicen que todos somos diferentes y que no todos pueden, siempre digo que todos pueden si quieren.

¿Es fácil decirlo? Sí claro, es más fácil que hacerlo, pero cuando uno lo hace, entonces ya es fácil escribirlo.

Llevo una sonrisa a flor de piel por todo aquello que dejé salir de mi interior, porque además de lágrimas, solté recuerdos, espacios, amigos en común y protagonistas que decidieron ser príncipes de historias ajenas, de historias incluso sin princesas, yo no le pedí las llaves del castillo, tampoco le cambié la cerradura, yo vendí el inmueble y me mudé, así tal cual.

¿Qué por qué me voy a mudar yo? ¿Qué porque soy yo quien tiene que irse? Sencillo, ¿Quién va a cuidar mejor de ti, que tú? Entonces eres tú quien tiene que hacer lo que sea necesario para recuperarte de donde sea que te hayas extraviado.

¿Cómo me encontré otra vez? Hice una lista de todo lo que me causaba dolor: los comentarios, las miradas de tristeza, la comprensión de una pena que no sentían, los regalos, las fotografías, mi anillo de compromiso, las cosas que compré para mi futura casa y entonces empecé a trabajar sobre ello, una a una fueron desapareciendo de aquel papel de tinta corrida, papel que tiempo después desapareció también.

Hice recortes de frases y las pegué en todas las paredes de mi habitación, lo primero que leía al despertar era: ¿Y hoy serás feliz? Y siempre me decía que sí! Cuando me mudé por segunda vez luego de dos años, guardé los recortes pero me di cuenta que en realidad no los necesitaba, que la pregunta ya me la sabía de memoria y abandoné las frases porque empecé a crear las mías, un día aprendes que no existe algo que no puedas hacer. Imagina que hasta orinar de pie es posible para nosotras, solamente que no deseamos mojarnos los pantalones, mójate, ¡hazlo! Prueba, no siempre lo peor que nos puede suceder es lo peor, en el tiempo descubres que siempre existirán pruebas más complicadas, prepárate para ellas, deja ir a las personas de tu vida, caso contrario terminarás dejándote ir con ellas o detrás de ellas y a la sombra de otros vivirás.

Busca medios para ayudarte mientras cambias de actitud, porque hablar con psicólogos mientras respondes mensajes de remitentes que deberían bloquear, no sirve. Ora si tienes fe, pero mientras oras evita llenarte de bellas falsedades, de aquellas mentiras exquisitas que crees que te hacen feliz.

Ayudar a los que te lastiman está bien, cuando ya no te duela, cuando ya no importe, cuando el otro no tenga ningún rol más que el de SER PERSONA en la faz de la tierra, con derechos humanos, pero sin derechos contigo.

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